PRE-AURÁTICO

Desde el aljibe a su casa,

el mantel del tiempo

flameaba sonidos que evocaban

a las migas de los recuerdos

cuando besan al rocío

que repta sobre el suelo.

En la mesa de la noche,

la luna sobre el mate cocido

eclipsaba la mirada

que yacía encorvada

y presa de un silencio.

Cuando las estrellas en las que se fijan las horas
pasaran,
el mismo relato le convidaría de una tarde

(él lo supo distinguir)

para que narre por sí mismo

la historia de algún otro.

La lógica de la mente,

a veces,

se parece a esa tarde…

“No todos los días son iguales,

(se dijo)

sino vos,

que construyes la celda

en la que aspiro a la libertad

de la que fuiste convicto…”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s