Leves consideraciones en torno a la Idea de Entorno

Sí, esta es una actitud de blog. Y la es, si logramos captar conceptualmente el desenvolvimiento de la noción de “blog” en nuestra beneplácita cultura “post-post-moderna”. El espíritu agazapado de aislamiento que delinea los contornos de este espectro que parece no retractarse en su caprichoso deseo de perseguirnos, y que conocemos bajo el yugo (perdón, quise decir “bajo el nombre”) de humanidad, se ha resquebrajado en la virtualidad. Esa virtualidad (esta virtualidad) ha venido a ocupar con su figura embalsamada el vacío que ha generado la ausencia de la comunicación. Entonces, de repente, advengo de una experiencia tan personal como totémica que es la que surca la historia de mi tiempo (puesto que ¿existe el tiempo sin historia?) y soliloqueo entre paréntesis, puntos seguidos, Fibertel, comas, letras dispersas, una experiencia que sirve de contenido a una forma que no logra cumplir su más ilusoria empresa: la de transmitir. Entonces ahí es cuando la forma parece elevarse monstruosa y hegemónica por sobre el que escribe, como sobre el que lee, como por sobre el que interpreta o busca interpretar-se, unilateralizando los medios para dar una confortable sensación de fines. Porque cobija esta certidumbre hambrienta la encrucijada del que intenta desplegarse por sobre un laberinto tejido por un incestuoso anhelo de decirlo todo en tan poco tiempo. Y porque no alcanza el tiempo para que se desarrolle una historia: ergo, inventamos la historia, y presenciamos el hierogamos con el tiempo ya que nos es imposible pensar en dualismos sin jerarquizar…es muy poco democrático.

Novalis dijo alguna vez que el inglés es una isla. Bueno, somos un posteo. Somos una efímera circunstancia que se ha hecho sarx, espesa lucidez, desmedida materialidad. El tiempo es un reloj, de esos suizos. La historia es un discurso.

Y casualmente en esto cabilaba cuando desperté con la loca idea de reflexionar sobre la extraña relación que percibo entre las facciones físicas de un individuo y su estructura psíquica. El molde de nuestro cuerpo, es una pre-forma, que anticipa al contenido y que lo hace partícipe de la forma en la medida en que se halla inseparable -el contenido- a su manifestación.

Es graciosa la conclusión que daré a este apartado. Tocaron el portero del edificio, y tengo ganas de salir a tomar aire fresco. De ver rostros y figuras que configuren el mundo. El mundo es un dibujo, una ilusión. Una metáfora de reflejo que se pierde cuando las letras despiertan. Cuando las palabras se expresan. Sin ninguna voz que anuncie su presencia.

Sin ninguna ausencia que nos permita conocer.

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4 pensamientos en “Leves consideraciones en torno a la Idea de Entorno”

  1. salve! envoltorio! dejá la merca y salí a pasear un rato.
    (el post fue editado por el ADMIN para mayor entendimiento de los simples mortales.)

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